La sequedad vaginal durante la menopausia es un tema común, aunque no siempre se discute abiertamente. Muchas mujeres experimentan este cambio, y si eres una de ellas, es importante que sepas que no estás sola. Aquí te explicamos qué sucede en el cuerpo durante la menopausia, por qué ocurre la sequedad vaginal y cómo puedes mejorar la lubricación para seguir disfrutando de tu vida sexual.
¿Qué pasa cuando la mujer no lubrica?
La falta de lubricación vaginal puede hacer que las relaciones sexuales sean menos placenteras o incluso dolorosas. Esto puede causar irritación, ardor o pequeñas lesiones, y también puede afectar la intimidad con tu pareja si evitas el sexo para no pasar un mal rato. Es esencial comprender que esto no es un fallo personal, sino un cambio físico que acompaña a la menopausia para muchas mujeres.
¿A qué edad puede comenzar la sequedad vaginal?
La sequedad vaginal generalmente se asocia con la menopausia, que suele comenzar entre los 45 y 55 años, cuando los niveles de estrógeno disminuyen en el cuerpo. Este descenso afecta el tejido vaginal y su capacidad de mantenerse lubricado. Pero ojo: la sequedad vaginal no es exclusiva de esta etapa. Estrés, ansiedad y algunos medicamentos pueden causar síntomas de sequedad a cualquier edad, afectando la capacidad para disfrutar plenamente de la intimidad.
¿Cómo mejorar la lubricación en las relaciones sexuales?
Existen varias estrategias para manejar la sequedad vaginal y mejorar la experiencia sexual. Algunas son ajustes simples, mientras que otras implican tratamientos médicos. Veamos algunas de las más efectivas:
- Lubricantes personales: Estos productos pueden hacer maravillas para mejorar el confort. Hay una gran variedad a base de agua, silicona o aceite. Los de base agua son recomendables para evitar fricciones con preservativos y cuidar la flora vaginal.
- Terapias hormonales: En algunos casos, el médico podría recomendar una terapia hormonal para mejorar la lubricación vaginal. Es importante que esto se haga bajo supervisión médica, ya que no es una opción para todas.
- Hidratación vaginal: Hay productos diseñados para mantener el tejido vaginal hidratado de forma regular, ayudando a mejorar el confort diario.
- Ejercicio regular: La actividad física mejora la circulación sanguínea en todo el cuerpo, incluido el área pélvica, lo cual puede ayudar a reducir el estrés y mejorar el humor.
- Comunicación abierta: Hablar con tu pareja sobre tus necesidades o molestias puede facilitar una experiencia sexual más cómoda y placentera.
¿Qué más puedes hacer para aliviar la sequedad vaginal?
Además de los cambios en la actividad sexual, hay otros hábitos que pueden ayudar en el día a día para reducir la incomodidad de la sequedad vaginal:
- Evita jabones o duchas vaginales fuertes: Limpiar en exceso puede dañar las bacterias naturales que protegen el equilibrio del pH vaginal.
- Usa ropa interior de algodón: Permite que tu piel respire, lo que puede reducir la irritación y mejorar el confort en general.
- Hidratación: Beber suficiente agua contribuye a mantener hidratadas las membranas mucosas, incluyendo el tejido vaginal.
- Prueba diferentes lubricantes: Experimentar con distintos tipos de lubricantes hasta encontrar el adecuado puede marcar una gran diferencia en tu comodidad.
¿Cuándo deberías hablar con un profesional?
Si la sequedad vaginal se convierte en un problema persistente o afecta tu calidad de vida, puede ser momento de hablar con un médico o terapeuta sexual. No hay nada malo en buscar ayuda profesional para recibir orientación y apoyo en el manejo de estos cambios. Cada caso es único, y un especialista puede ofrecerte soluciones prácticas que se adapten a tus necesidades.
Envíanos un correo a contacto@sdesexologos.com, llámanos al +34 641 811 639 o mándanos un WhatsApp!
¡Estaremos encantados de escucharte y ayudarte!
Recuerda que lo que funciona para una persona puede no funcionar para otra. La paciencia es clave mientras exploras métodos para mejorar la sequedad vaginal durante la menopausia.
¿Por qué es importante mantener una actitud positiva?
Ser amable contigo misma es esencial durante este proceso. La menopausia y sus síntomas forman parte de la vida, y es normal sentir frustración o incomodidad ante estos cambios. Sin embargo, hay formas de sobrellevarlo para seguir disfrutando de una vida sexual plena. Hablar con amigos cercanos u otras mujeres que estén pasando por lo mismo puede brindar alivio y apoyo. Compartir experiencias puede ser poderoso y ayudarte a sentirte comprendida y acompañada.
Recuerda siempre buscar consejos profesionales cuando lo necesites y confiar en que estás haciendo lo mejor para ti. La vida continúa después de la menopausia, y puedes vivirla con plenitud y disfrutar de nuevas experiencias. Si te asaltan las dudas, contacta con nosotros!

